El técnico de Universidad Católica valoró el retorno de jugadores clave, la recuperación del ionamiento colectivo y el impulso anímico con el que el plantel enfrenta un duelo decisivo en la recta final del torneo.
Por Nicolás Giorgetti
En la antesala del duelo frente a Palestino, Daniel Garnero destacó un elemento que considera esencial: la posibilidad de repetir formación. El DT aseguró que, tras semanas de ajustes obligados, el equipo podrá presentar menos modificaciones y recuperar estabilidad. El regreso de Gary Medel, dijo, aporta “jerarquía y personalidad”, factores que fortalecen al grupo en un momento de máxima exigencia.
Respecto a la preparación del partido, Garnero reconoció que la pausa del campeonato generó cierta ansiedad en el plantel, especialmente considerando la buena racha que arrastra el equipo. Sin embargo, señaló que la semana de trabajo fue positiva y que llegan con energías altas para asumir un tramo final donde “los errores y aciertos se notan mucho” y los resultados pueden definir objetivos mayores.
El entrenador cruzado también reflexionó sobre la evolución del equipo desde su llegada. Explicó que, como suele ocurrir cuando un DT asume en medio de dificultades, el primer paso fue elevar el rendimiento individual de los futbolistas. A su juicio, ese proceso ya muestra frutos: los jugadores se sienten cómodos con la propuesta, los entrenamientos mantienen un buen ambiente y los resultados han respaldado el trabajo.
Pese a que el mercado de fichajes comienza a abrir temas en el club, Garnero fue tajante en que hoy la prioridad absoluta es asegurar el cupo “Chile 2”, que entrega clasificación a Copa Libertadores. Sostuvo que cualquier análisis sobre incorporaciones o presupuesto debe esperar, ya que las decisiones de fin de año dependen del objetivo deportivo. “Quiero que los muchachos estén enfocados en estos tres partidos”, enfatizó.
Finalmente, el técnico abordó la firma de los juveniles Vicente Cárcamo, Nicolás Letelier y Jeffrey Sekgota, asegurando que su incorporación responde tanto a la proyección como a la necesidad del plantel. Explicó que, con un grupo reducido y algunos lesionados, los jóvenes deben estar disponibles, aunque su participación será administrada cuidadosamente func
para no afectar su desarrollo. “Hay que llevarlos con el tiempo adecuado”, concluyó.



