El cuerpo técnico de la Roja planificó una preparación especial para enfrentar los 4.150 metros de El Alto, aunque reconocen que no es posible igualar las condiciones de los jugadores bolivianos.


Por Nicolás Giorgetti
La selección chilena ya trabaja pensando en el duro partido que tendrá ante Bolivia en la altitud de El Alto. Con la ayuda de tecnología y una logística detallada, el equipo busca llegar lo mejor preparado posible, aunque desde el cuerpo técnico son claros: adaptarse del todo es casi imposible.
El preparador físico de la Roja, Néstor Bonillo, explicó que se está utilizando un equipamiento especial que simula las condiciones que tendrán en El Alto. “Afortunadamente conseguimos, a través del departamento médico, un equipamiento que está simulando la altitud. Con eso hacemos tareas y un diagnóstico de cada jugador”, detalló. Además, usan máscaras que regulan la cantidad de oxígeno, parecida a la que habrá en la ciudad boliviana.
Como parte del plan, la selección pasará dos noches en La Paz antes del partido. “Vamos a entrenar allá, porque la velocidad de la pelota es diferente y queremos que los jugadores se adapten a esa situación. La idea es que ya hayan vivido algo parecido antes del día del partido”, explicó Bonillo, dejando en claro que buscan reducir el impacto de la altura, aunque saben que no lo eliminarán.


Bonillo también fue realista sobre los límites del plan: “La adaptación real la haces si vives en la altitud. Nosotros hacemos trabajos que ayudan, pero no quiero mentir: no vamos a tener una adaptación como la del jugador boliviano”. Además, criticó el aumento de altitud permitido para las Eliminatorias: “A 3.600 metros ya tenían ventaja y ahora lo subieron a 4.150. No sé si está bien o mal, pero es una realidad que hay que enfrentar”.
Antes del viaje a Bolivia, la Roja recibirá a Argentina el jueves 5 de junio en el Estadio Nacional. Luego, el martes 10 de junio enfrentará a Bolivia en El Alto.


