Por Javier Cisternas Cornejo
El Manchester United vivió una de las páginas más oscuras de su historia reciente al quedar eliminado de la Carabao Cup a manos del modesto Grimsby Town, equipo que milita en la cuarta división del fútbol inglés. Este encuentro terminó 2-2 en el tiempo reglamentario y se definió en una maratónica tanda de penales que culminó 12-11 a favor de los locales.

El equipo de Rúben Amorim comenzó desconcentrado y lo pagó caro. Charles Vernam y Tyrell Warren adelantaron a Grimsby con dos goles que hicieron estallar a los hinchas en el Blundell Park. El United reaccionó con un tanto del recién llegado Bryan Mbeumo y un cabezazo de Harry Maguire, llevando el partido a la definición desde los once pasos.
En la serie, los penales parecían interminables hasta que Mbeumo falló el suyo estrellándolo en el poste, decretando la clasificación del humilde Grimsby y la eliminación de los “Diablos Rojos”.
Tras el encuentro, Amorim pidió disculpas a la afición y admitió que “algo tiene que cambiar” en el equipo, cuestionando la falta de actitud y compromiso de algunos jugadores. La prensa inglesa no tardó en catalogar la derrota como una de las más humillantes en la historia moderna del club.
Grimsby, en cambio, celebró la gesta como una hazaña inolvidable y se aseguró un lugar en la tercera ronda del torneo, donde se enfrentará a Sheffield Wednesday.




