Con Riquelme e Isla como refuerzos, la suspensión de un partido y la lesión de Saldivia, los albos vivieron los primeros días de agosto.
Por: Carlos Quichiz
Se acabó julio y comenzaron los primeros días de agosto en el Estadio Monumental. Lugar en el que Jorge Almirón y Colo Colo se preparan para afrontar desafíos como el Superclásico el sábado 10, además de los partidos ida y vuelta ante Junior de Barranquilla por Copa Libertadores, teniendo un duelo ante Coquimbo Unido de por medio.
Almirón no ha dejado de entrenar, más aún, con la suspensión del partido ante Huachipato a causa de las condiciones climáticas en Talcahuano. Lo que significa, que el partido ante Universidad de Chile, lo realizarán luego de dos semanas sin partidos oficiales.
No obstante, el estratega argentino sabe que, para competir en el Campeonato Nacional, Copa Libertadores y Copa Chile, necesitan gente de primer nivel, es por esto que durante la semana presentaron a sus dos últimas incorporaciones. Cristián Riquelme de 20 años, quien llega a reforzar la defensa como lateral izquierdo, además de cumplir con la normativa sub-21.
Junto con Mauricio Isla, que, tras unas trabadas negociaciones, firmó contrato con la directiva de Blanco y Negro hasta el próximo año. Las principales atenciones se quedaron con la llegada del “Huaso”, principalmente por la garantía que puede dar el bicampeón de América para los desafíos del club.



