De cara a los últimos dos partidos de las Eliminatorias al Mundial 2026, Nicolás Córdova descartó la presencia de la Generación Dorada en el plantel, apostando por futbolistas con proyección real para 2027-2030. “Sería irresponsable poner a jugadores que no van a estar”, afirmó.

Por Nicolás Giorgetti
Nicolás Córdova, técnico interino de la selección chilena, reafirmó que el legado de la Generación Dorada es invaluable, pero dejó claro que su ciclo llegó a su fin. “Siendo honesto, ninguno de ellos va a estar en el Mundial de 2030. Sería muy irresponsable incluir jugadores que no van a estar, porque nuestro futuro es hoy”, señaló el DT en rueda de prensa.
El entrenador explicó que la Roja debe empezar ya a trabajar con quienes realmente podrán estar en el próximo gran desafío: la Copa América o el inicio de las Eliminatorias en 2027. Desde ahora hasta entonces, se prevé que Chile dispute ocho a diez partidos internacionales, motivo que refuerza la necesidad de comenzar el recambio hoy mismo.
Pese a su postura firme, Córdova se despidió con respeto: “Se les agradece y se les admirará por siempre… fui compañero de todos ellos, con algunos soy amigo… pero debemos saber mirar hacia delante y entender que no son eternos.” Un mensaje emotivo que combina gratitud histórica con exigencia de mirar hacia adelante.
La nueva generación comienza a tener figuras que se asoman como símbolo del recambio. Jugadores como Lucas Cepeda, Alexander Aravena e Ian Garguez representan la proyección que busca Córdova: juventud con potencial y entrega para levantar el estandarte en los desafíos que se aproximan en el siguiente proceso.
La Roja hoy viaja a Río de Janeiro de cara al desafío de este jueves 4 de septiembre ante Brasil, en el mítico Estadio Maracaná, a las 20:30 horas. El cierre se dará con el partido contra Uruguay el martes 9 de septiembre, a la misma hora, en el Estadio Nacional.




